Momento Espírita
Curitiba, 29 de Maio de 2024
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ícone Cómo se visten los Espíritus

En su juicio, Juana de Arco respondió a preguntas capciosas. Todo para que se pudiera afirmar que ella tenía un pacto con las sombras.

Que no había sido enviada por Dios para la grave misión que había cumplido: devolver Francia a los franceses.

Se podía imaginar que la adolescente sería subyugada por la astucia de un tribunal que pretendía condenarla.

También a ridiculizar su papel de heroína de un pueblo.

Cuando el obispo Pierre Cauchon le preguntó si los Espíritus se le aparecían desnudos, respondió inmediatamente: ¿Cree usted que Dios, nuestro Padre, no tiene con qué vestirlos?

A lo largo de los siglos, el arte sacro ha representado a los ángeles con largas túnicas blancas, ligeras y ondeantes. Todo para darnos una idea de su pureza.

En cambio, los elevados a la categoría de santos, incluso aquellos como Pedro, el Apóstol, que era pescador, son representados con ricas vestiduras, en las que se mezclan colores vivos, terciopelo, púrpura y sedas.

Jesús, el Maestro de Nazaret, que decía que las serpientes tenían sus guaridas, los pájaros tenían sus nidos, mientras que Él, el Hijo del Hombre, no tenía ni una piedra donde apoyar la cabeza, no se libró de esa concepción.

Las pinturas, las estatuas que pretenden presentarLo a los hombres, Lo muestran con ropas lujosas, con ricos mantos.

Para señalar la grandeza de esos Espíritus, se han añadido joyas y coronas a algunos de ellos.

Detrás de todas esas concepciones, hay una verdad. El mundo espiritual es muy rico en recursos y cuando los Espíritus se presentan a los ojos humanos, lo hacen con trajes específicos.

Yvonne do Amaral Pereira, cuya clarividencia mediúmnica le permitía ver a los Espíritus, dice que ellos pueden vestirse, sirviéndose de los ricos elementos diseminados por el Universo, que activan voluntaria o insensiblemente, valiéndose de las fuerzas del pensamiento y de su propia voluntad.

Así, el músico polaco Frédéric Chopin, se le aparecía muy bien vestido a la moda de su época, la del reinado francés de Luis Felipe.

Lázaro Zamenhof, el creador del Esperanto, se le aparecía con su traje del siglo XX, rodeado de un halo de ondas concéntricas que señalaban su elevado trabajo intelectual.

La entidad que se hace llamar Charles, quien fue martirizado por amor al Evangelio, en el siglo XVI, en Francia, durante la célebre matanza de San Bartolomé, se deja ver con el atuendo de un iniciado hindú.

O en el atuendo de un príncipe hindú, ya que era soberano en la India en el siglo XVII.

A los miembros de la falange de iniciados hindúes ella los percibía con sus uniformes característicos, incluidas las gemas del anillo y del turbante, envueltos en una bruma resplandeciente con reflejos azules.

Cuánto tenemos por descubrir sobre la Espiritualidad, un mundo lleno de bendiciones, de recursos activados por la voluntad de los Espíritus.

Aunque seamos ignorantes, podemos deducir todo eso. Por eso representamos a los santos, a los ángeles y a las entidades más sublimes vestidos tan bellamente.

La Doncella de Orleans tenía razón al decir a aquellos hombres del siglo XV que los recursos de Dios son infinitos.

Cuánto aún nos queda por aprender sobre ese inmenso universo de formas, de ondas, de fluidos.

Redacción del Momento Espírita, con informaciones
 del cap. 2, del libro
Devassando o invisível,
 
de Yvonne do Amaral Pereira, ed. FEB.
El 22.1.2024.

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