Momento Espírita
Curitiba, 20 de Agosto de 2026
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ícone Sueños

¿Qué hacemos cuando dormimos? Es una pregunta muy común y para la cual muchos de nosotros todavía no tenemos respuesta.

Existen tantas teorías acerca del sueño y de los sueños que llegan incluso a confundir a las personas.

Al preguntar a los benefactores espirituales, en El Libro de los Espíritus, sobre este tema, ellos respondieron que el sueño es el recuerdo de lo que el Espíritu vio mientras dormía.

El sueño libera parcialmente al alma del cuerpo, permitiéndole entrar en relación con el mundo de los Espíritus.

A través de los sueños podemos visitar a seres queridos ya fallecidos, ir a países lejanos, entrar en contacto con personas vivas.

El alma, independiente durante el sueño, busca siempre aquello que corresponde a sus intereses.

Busca Espíritus inferiores para realizar actividades en conjunto o va en busca de conocimiento junto a Espíritus elevados.

Mientras duerme el cuerpo, el alma mantiene su libre albedrío, su libre voluntad.

Pero ¿por qué no siempre recordamos los sueños? ¿Será porque no soñamos?

Como el cuerpo físico está constituido de materia densa, difícilmente conserva las impresiones que el Espíritu recibió.

En otras palabras, las vibraciones del Espíritu parcialmente liberado por el sueño son distintas de las vibraciones del Espíritu revestido del cuerpo físico.

Esto explica por qué, muchas veces, el sueño es lúcido, repleto de colores, sonidos e imágenes y, cuando despertamos, perdemos por completo el recuerdo. Nos quedan solamente las sensaciones en lo profundo del alma.

El cerebro, que es el instrumento mediante el cual la mente se expresa en el cuerpo físico, es todavía demasiado denso para registrar las impresiones sutiles que la mente liberada es capaz de captar.

Es como si el cerebro no lograra decodificar las informaciones que el Espíritu capta durante el desprendimiento por el sueño.

Por este motivo, algunos sueños nos parecen fragmentados, sin sentido o con grandes lagunas.

También por eso mezclamos cosas y acontecimientos de la vida cotidiana con otros que no pertenecen a nuestro mundo físico.

Existen personas que sueñan con determinada situación y esa situación se concreta con el transcurso de los días. Son los llamados sueños premonitorios.

El Espíritu entrevé, durante el sueño, lo que ocurrirá al día siguiente, en los próximos días  o en un futuro distante.

Como dijo alguien: Morimos todas las noches a través del sueño.

Cuando, mediante el proceso de la muerte, se rompan definitivamente los lazos que nos unen al cuerpo, el Espíritu quedará liberado.

*

¿Sabías que es en los sueños donde muchos genios buscan inspiración para sus inventos?  Esto explica por qué, no pocas veces, una misma idea surge en distintos puntos del planeta.

¿Y sabías que, durante el sueño, hombres perversos entran en contacto con Espíritus que todavía se complacen en el mal y buscan ideas para sus crímenes?

De esta manera, antes de entregarnos al sueño, es conveniente que roguemos a Dios Su protección, para que podamos tener sueños instructivos y saludables.

Redacción de Momento Espírita, con base en las
 preguntas 400 y siguientes de
El Libro de los Espíritus,
de Allan Kardec, ed. FEB.
Traducido por el Grupo Momento Espírita de Colombia
El 14.8.2026

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